la energía no debería darte más trabajo

Debería haber alguien que la revise, la entienda y se encargue de ella por ti.

No necesitas otra oferta. Necesitas criterio.

En energía, una oferta barata puede salir cara.

Puede tener una potencia mal planteada, servicios que no necesitas, condiciones que nadie te ha explicado o una renovación que dentro de unos meses deja de ser tan buena como parecía.

Y también puede ocurrir lo contrario: que te propongan cambiar cuando lo mejor para ti sea quedarte como estás.

Mi trabajo no es cambiarte de compañía porque sí.

Mi trabajo es mirar tu situación, explicarte qué tienes y decirte con claridad qué conviene hacer.

Soy tu consultor energético

Eso significa algo bastante sencillo:.

Me encargo de que la energía de tu empresa, tu hogar y tu entorno esté bien gestionada.

No solo cuando toca firmar.
No solo cuando llega una factura alta.
No solo cuando aparece un problema.

Durante todo el año.

Qué hago por ti

Reviso tus contratos

Analizo qué tienes contratado, cuánto pagas, durante cuánto tiempo y qué condiciones pueden afectarte.

Comparo con criterio

No miro solo un precio. Reviso consumo, potencia, duración, condiciones, márgenes y letra pequeña.

Gestiono tus renovaciones

Me anticipo para que no tengas que decidir deprisa, tarde o con la sensación de estar firmando a ciegas.

Busco oportunidades de ahorro

Reviso potencia, precio de la energía, hábitos de consumo y servicios adicionales para detectar qué puede mejorarse.

Resuelvo incidencias

Errores de facturación, cambios de potencia, altas y bajas, titularidades, domiciliaciones, reclamaciones o gestiones bloqueadas.

Te acompaño todo el año

Porque la energía no se revisa una vez y se olvida. Se gestiona, se vigila y se vuelve a revisar.

Mi trabajo no termina cuando firmas

En este sector es bastante habitual que alguien aparezca, te enseñe un precio, consiga una firma y desaparezca hasta la siguiente renovación.
Pero los problemas no suelen aparecer el día de la firma.

Aparecen después.

Cuando una factura llega mal. Cuando una distribuidora no responde.
Cuando necesitas cambiar una potencia. Cuando das de alta un suministro. Cuando una renovación se acerca y nadie la está mirando.

Ahí es donde de verdad se nota si tienes a un vendedor o a un consultor.

cómo trabajo

Una persona de confianza para toda tu energía

Puedes tener una empresa y también una casa.
Puedes gestionar varios negocios, locales, viviendas o suministros familiares.
Y no tiene demasiado sentido que cada contrato esté en manos distintas, que cada renovación dependa de una llamada diferente y que nadie tenga una visión completa.

La idea es que tengas una persona a la que llamar para todo lo relacionado con tu energía.

Para tu empresa

Controlar costes. Revisar contratos y consumos. Anticipar renovaciones. Gestionar incidencias. Valorar proyectos de eficiencia, autoconsumo o descarbonización cuando tengan sentido.

Para tu hogar y tu familia

Entender facturas. Revisar tarifas y potencia. Detectar servicios innecesarios. Resolver gestiones y evitar que cada persona tenga que enfrentarse sola al mercado energético.

Algunas Preguntas Normales

Ya tengo una comercializadora
Claro. Todo el mundo la tiene. La cuestión es si alguien está revisando de forma independiente lo que te propone, lo que firmas y lo que ocurre después.
Entonces la pregunta es sencilla: ¿te explica cada renovación, compara con datos, hace seguimiento y se ocupa de las incidencias? Si la respuesta es sí, perfecto. Si no, quizá tengas un intermediario, pero no una gestión completa.
No tienes por qué hacerlo. Primero se revisa. Después se decide. Cambiar solo tiene sentido cuando mejora de verdad tu situación.
El valor no depende solo del importe. También está en evitar errores, contratos mal planteados, servicios innecesarios y problemas que consumen tiempo cuando aparecen.

Empieza por una conversación

No hace falta que entiendas tu tarifa, que sepas qué potencia tienes o que llegues con una lista de preguntas preparada.
Cuéntame qué te preocupa, qué suministros tienes o qué quieres revisar.

Yo miraré el conjunto y te diré por dónde conviene empezar.